Autor: Henning Wiesner
Traductora del alemán: Alicia Rodríguez Alonso
Ilustrador: Günter Mattei
Editorial: Edaf. Madrid, 2008. 22 €
Decía Elías Canetti que siempre que se observa a un animal con detenimiento, se tiene la sensación de que una persona está sentada dentro y se burla de uno. Esta reflexión me parece particularmente pertinente cuando se visita un zoológico. El animal vivo en el zoo ofrece una condición óptima para abrir espíritu y sentidos a la naturaleza y agudizar consecuentemente la conciencia para la protección de aquélla.
Su autor, director del Zoo de Munich, defiende una estrategia pedagógica de estos lugares que proporcionan la motivación necesaria en experiencias inolvidables para contribuir al entendimiento y comprensión de la naturaleza. Asume así su responsabilidad siendo consciente de que cuanto más conocimiento y formación sobre la naturaleza se pueda dar en los zoos, tanto más entendimiento y consideración podemos esperar de las futuras generaciones.
El texto del libro, supervisado por pedagogos y científicos, acompaña a 50 láminas de bello diseño, serigrafiadas, cuyos originales son grandes cuadros que amplían información sobre los animales que se pueden observar y que son la base pedagógica del citado zoológico.
El resultado es una joya artística por su diseño e ilustraciones, una joya bibliográfica por su formato y presentación y una joya científica por su rigor y profundidad.
Su lectura despertará o acrecentará la curiosidad y el interés por la naturaleza y cargará de nuevos sentidos y actitudes la visita a un zoo.
(PM) Publicado en Peonza nº 97 (2011)
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